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Hernia discal en perros: síntomas, diagnóstico y tratamiento

¿Tu perro tiene dolor de espalda o dificultad para caminar? Conoce los síntomas, el diagnóstico y las opciones de tratamiento de la hernia discal.

Evaluación neurológica en NERVET

La hernia discal es una causa frecuente de dolor de columna y alteraciones neurológicas en perros. Ocurre cuando el anillo fibroso se abre y el material discal se desplaza hacia el canal medular y puede comprimir o provocar una contusión en la médula espinal.

Los signos pueden aparecer de forma repentina o progresiva y su intensidad depende de la ubicación y gravedad de la lesión.

¿Qué síntomas puede presentar un perro con una hernia discal?

Algunos signos que pueden aparecer son:

  • Dolor de cuello o espalda
  • Dificultad para caminar, subir escaleras o saltar
  • Marcha inestable
  • Debilidad en una o más extremidades
  • Arrastre de las patas
  • Dificultad o incapacidad para mantenerse de pie
  • Parálisis en los casos más graves

No todos los perros presentan los mismos síntomas y otras enfermedades pueden producir signos muy similares. Por eso, observar uno de estos cambios no permite diagnosticar una hernia discal por sí solo.

¿Cómo se diagnostica?

El primer paso es realizar un examen neurológico. Este permite determinar si el problema probablemente se origina en el sistema nervioso y localizar qué zona podría estar afectada.

Cuando se sospecha una enfermedad discal, pueden ser necesarios estudios de imagen avanzada, principalmente resonancia magnética o tomografía computada. Estos permiten identificar la lesión, evaluar la compresión de la médula espinal y planificar el tratamiento cuando corresponde.

Las radiografías simples pueden entregar información sobre la columna y ayudar a descartar otros problemas, pero por sí solas no permiten confirmar ni excluir con seguridad una hernia discal.

¿Todas las hernias discales necesitan cirugía?

No.

Dependiendo de la gravedad de los signos neurológicos, los hallazgos de las imágenes, el dolor y la evolución del paciente, el tratamiento puede ser conservador o quirúrgico.

El manejo conservador suele incluir restricción de actividad y control del dolor bajo indicación médica. En pacientes con déficits neurológicos más graves o determinadas lesiones compresivas puede recomendarse una cirugía para descomprimir la médula espinal. La decisión se toma caso a caso después de evaluar al paciente.

¿Cuándo es urgente consultar?

Urgencia Un perro que pierde rápidamente la capacidad de caminar, presenta debilidad progresiva, parálisis o dolor intenso necesita evaluación veterinaria lo antes posible.

Si notas un cambio repentino en la forma de caminar de tu perro, evita hacerlo correr, saltar o subir escaleras hasta saber qué está ocurriendo.

Si notas alguna de estas señales en tu mascota, una evaluación de neurología permite determinar su origen a tiempo.

Fuentes

  • Olby NJ, Moore SA, Brisson BA, et al. ACVIM consensus statement on diagnosis and management of acute canine thoracolumbar intervertebral disc extrusion. Journal of Veterinary Internal Medicine. 2022.
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